Así es como le describía su criado:

No le vi nunca practicar ninguna diversión ni pasatiempo, ni montar a caballo para tomar el aire, ni pasear ni jugar a los bolos, u otro ejercicio cualquiera: él creía que cualquier hora que no estuviera dedicada a sus estudios era una hora perdida, y lo cumplía tanto que raramente dejaba su habitación excepto para dar clase en las horas prefijadas donde tan pocos iba a escucharle, y aún menos le entendían, que a menudo a falta de oyentes hablaba, por decirlo así, para las paredes.

Para llegar a ser el más grande tienes que sacrificar mucho. Newton era un genio, no lo dudo, pero solo llegó tan lejos renunciando a mucho, no creo que demasiada gente estubiera dispuesta a tanto. No obstante y pese al caracter engreido que se le atribuye, me quedo con una frase que escribió poco antes de morir, mostrando su humildad:

No se lo que parecerá a los ojos del mundo, pero a los míos es como si hubiese sido un muchacho que jugando en la orilla del mar y divirtiéndome de tanto en tanto encontrando un guijarro mas pulido o una concha más hermosa, mientras el inmenso océano de la verdad se extendía, inexplorado frente a mí.

Fuentes:
Cosmos de Carl Sagan, Publicacion i Edicions UB